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Analog

Behringer PRO-1, A Prueba

Mark Jenkins

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La edición tributo de Behringer… ¿está a la altura de uno de los grandes monosynth de los 80’s, el Sequential Circuits Pro-One?

El escepticismo inicial sobre los planes de Behringer de lanzar una serie completa de reproducciones de los diseños de los sintetizadores vintage – en paralelo a sus modelos originales como el Deep Mind, Neutron y Crave- ha rápidamente dado lugar a una grata sorpresa, no solo por la calidad de los instrumentos, sino también por los increíbles precios de venta al público que la empresa está logrando. Cierto, el mercado de segunda mano de instrumentos como el Roland SH101 o el Minimoog Model D se ha de haber visto afectado por las altamente convincentes “Tribute Editions” de estos instrumentos, a unos cuantos cientos de dólares.

Del mismo modo que ocurre con el Behringer Model D “Minimoog”, el PRO-1 es una reproducción del clásico Sequential Circuits Pro One con un panel de control ligeramente reducido. No dispone del teclado a 3 octavas y añade MIDI In con conector DIN.

Puedes quitar el módulo de su formato desktop y montarlo en un formato rack si  lo prefieres, ocupando un espacio de 80 HP. Dado que el MIDI In está en el panel frontal, siempre estará disponible si se monta en configuración rack. El panel posterior presenta un conector MIDI Thru y un puerto USB junto a un interruptor DIP que permite configurar el canal MIDI. Si el PRO-1 se usa en formato rack, se puede sustituir la fuente de alimentación del instrumento con un sistema de alimentación Eurorack.

Behringer PRO-1 A Prueba

¡Déjate llevar!

El diseño del panel reproduce al mínimo detalle la tipografía usada en el modelo original, lo cual da lugar a la siguiente pregunta. ¿Cómo es posible que este diseño pueda ser usado por otros? Después que Sequential cerrara operaciones en 1987, su fundador Dave Smith continuó en  comercio con el nombre de Dave Smith Instruments hasta la fecha del re-lanzamiento de la marca Sequential en el 2015. Lo que está claro es que la nueva compañía actualmente no tiene nada en su catálogo que se parezca al Pro-One, que era originalmente considerado como una versión monofónica del  Prophet-5, pero sin memorias para los sonidos.

Independientemente de la posición que se quiera adoptar, considerando las recientes solicitudes de marca registrada por parte de Behringer, lo que queda claro es que muchos otros instrumentos, incluido el Korg Mono/Poly, también están en su punto de mira. La política de la compañía parecía siempre la de querer hacer uso de diseños ya existentes, añadir alguna funcionalidad extra y de este modo lograr un precio menor en el mercado. Echando un vistazo al panel del PRO-1 – el cual reproduce exactamente el mismo número de potenciómetros e interruptores presentes en el original, más conexiones extra para patching, USB, y MIDI In- MIDI Thru- parece que ciertamente sea lo que han hecho.

El flujo de señal en el PRO-1 es bastante familiar. Dos osciladores completamente analógicos basados en el chip CEM3340. Cada oscilador dispone de un potenciómetro que cubre un amplio rango de frecuencia, un selector de escala 0 a 3, un interruptor para ancho de pulso (Pulse Width) y la posibilidad de seleccionar contemporáneamente distintas formas de onda – diente de sierra y pulso para el oscilador A, más una tercera forma de onda triangular presente en el oscilador B. El Oscilador A dispone de interruptor Sync para conseguir sonidos con muchos armónicos mientras el Oscilador B puede ser configurado como LFO a través de un interruptor dedicado y dispone también de interruptor para poder aislar su comportamiento del control del teclado, KYBD OFF.

Behringer PRO-1 A Prueba view #2

Debajo están los controles del LFO, también esta vez con la posibilidad de elegir simultáneamente 3 formas de onda distintas. Una funcionalidad extra del LFO se basa en la capacidad de adaptar el clock al secuenciador y arpegiador cuyos controles se encuentran al lado. Puedes grabar hasta 2 secuencias cada una de 32 pasos y trasponerlas usando un teclado conectado al módulo. Esta técnica hace posible la interpretación de varios estilos, algo que es bastante familiar y se agradece. El arpegiador permite patrones o solo hacia arriba o arriba/abajo.

El PRO-1, al igual que el modelo original Pro-One, tiene la increíble capacidad de sincronizar su secuenciador o arpegiador a un amplio abanico de señales externas. No solo clicks o clocks, sino por ejemplo una fuente de sonido como podría ser una pista audio de un bombo de batería. Aunque las señales de audio son procesadas a través del filtro, puedes continuar a utilizar el sonido del sintetizador al mismo tiempo.

¡Todo bien ordenado!

La sección del Mixer permite el control de volumen de ambos osciladores, ruido blanco y audio externo. Debajo de este, la sección Glide contiene el control del Rate con las opciones Normal/Auto, el último funciona solo cuando se toca en legato (tocar una nota mientras se tiene una ya pulsada)

La sección Mode contiene 4 interruptores uno de los cuales hace funcionar el PRO-1 en modalidad Drone, permitiendo el bypass del envelope del amplificador – una función genial para crear continuos paisajes sonoros, que he echado siempre de menos en el diseño del Minimoog. Otro interruptor permite la repetición de los envelopes al mismo rate del clock del LFO. Si se activa la opción Poly, te permite interconectar varias unidades del PRO-1 (hasta 16!) para convertirlo en un sintetizador polifónico.

Behringer PRO-1 A Prueba close view

El Pro-1 dispone de dos envolventes ADSR para el filtro y amplificador. El filtro paso bajo a 24dB/oct dispone de los habituales controles de frecuencia de corte (CutOff) y resonancia así come 2 potenciómetros que controlan sea la cantidad de envolvente aplicada que la cantidad de “tracking” del teclado  sobre la frecuencia de corte del filtro. A la derecha de la sección del filtro se encuentran la entrada MIDI In así como los potenciómetros de volumen y master tune.

Sobre el panel de control se encuentra una hilera de 15 conexiones en formato minijack lo cual permite una mayor flexibilidad de enrutamiento de la señal. Junto a la entrada de gate/clock y las entradas control-voltage para un teclado, frecuencia del oscilador, rate del LFO y frecuencia de corte, hay también  una entrada para controlar la resonancia – opción no presente en el modelo original Pro-One, a pesar que el chip CEM3320 lo permitía. Otra entrada permite control voltaje proveniente de una rueda de modulación.

Behringer PRO-1 A Prueba outputs

En la misma hilera de conexiones hay salidas CV provenientes del LFO y de ambos generadores de envolvente, así como una salida gate proveniente del secuenciador o arpegiador. Otras conexiones audio en formato minijack incluyen la salida auriculares, la entrada de audio externo, la salida del mixer y una salida main Mono muy útil cuando se usa en formato Eurorack.

Modulación… ¡para volverse loco!

La sección de modulación del PRO-1 se encuentra al lazo izquierdo del panel frontal. Permite el direccionamiento de las señales provenientes de la envolvente del filtro, el oscilador B o el LFO para modular la frecuencia de corte así como la propia frecuencia y anche de pulso de cada VCO. Tres potenciómetros controlan la cantidad de modulación y otros 3 interruptores permiten seleccionar si enviar directamente la señal o bien controlar la intensidad a través de una rueda de modulación (Mod Wheel).

Behringer PRO-1 A Prueba modulation

Da la sensación que se trata de una matriz de modulación compleja y versátil, y de hecho lo es. Hay que tener en mente que el oscilador B puede funcionar en el rango de frecuencia audible así como en el rango a baja frecuencia. Si se usa como modulador configurado en el rango de frecuencia audible se consiguen sonidos metálicos, efectos de tipo modulación en anillo (ring modulator). En el rango sub-audio, puede funcionar más o menos a las misma frecuencia  de trabajo del LFO/clock, el cual podría ser usado al mismo tiempo  para controlar el arpegiador o el secuenciador o bien enviando repetidamente la señal al gate.

¡Oír para creer!

Dado el encomiable gesto de incluir todo la funcionalidad del modelo original con el añadido de múltiples entradas y salidas para el enrutamiento “patching”, la única pregunta que queda por responder es si el PRO-1 suena como el Pro-One. Por supuesto que sí, y además de manera muy convincente. Usé bastante el Sequential Pro-One cuando fue lanzado al mercado por primera vez, y el nuevo PRO-1 réplica su sonido al mínimo detalle. Los VCO’s usan el mismo chip y el sonido es rotundo, el diseño del filtro replica cuidadosamente el sonido del original.

El Sequential Circuits Pro-One debutó en 1981

El sonido del Pro-One/PRO-1 es bastante distinto al del Minimoog Model D o ARP Odissey (también resucitados recientemente por Behringer). Tal vez el mejor modo de describir el sonido es que suena un poco más suave del Moog el ARP, pero ciertamente mucho más versátil gracias a las opciones de modulación que incorpora. La característica peculiar del Pro-One, que también ha sido fielmente reproducida en el PRO-1, es lo que sucede cuando se aumenta la resonancia del filtro. El filtro puedo auto-oscilar produciendo así un efecto de silbido, ruidos abstractos. Sin embargo, llegados a ese punto se pierde algo de volumen y presencia de los bajos. A pesar que los dos comparten el mismo diseño de filtro, paso-bajo con 4 polos y 24dB/oct, la respuesta del filtro del Minimoog es bastante diferente. Con el PRO-1 se consiguen fácilmente sonidos más finos con meno bajos, que en una mezcla pueden encajar cómodamente.

Con un conjunto de características tan completo, todas las funciones que faltan son las funciones que faltaban también en el original. El filtro del PRO-1 no tiene más opciones que la de paso-bajo, no tiene memorias internas ni efectos incorporados- opciones que indudablemente habrían aumentado su precio. Y aunque no puedas usar el generador de ruido como fuente de modulación, su capacidad de modulación es extremamente compleja, en especial cuando se usa el oscilador B configurado en modalidad baja frecuencia.

Con unas capacidades de modulación tan versátiles, el PRO-1 (al igual que el Sequential Pro-One) supera de largo la posibilidades creativas de sonido del Behringer Model D (y por tanto del Minimoog) con todo un surtido de: drones repetitivos, secuencias con modulación, sonidos metálicos, ruido blanco con barridos de modulación, líneas de bajo o lead con un tenue desvanecer o con una modulación extrema, y mucho más. El modelo original del Korg MS20 (y la versión clonada por Behringer, el K2), contemporáneo del Pro-One, se queda un poco corto en comparación, sin embargo, el Behringer Odyssey (y claro está el ARP Odyssey)  se asemeja más gracias a la capacidad de poder usar el segundo oscilador como un LFO suplementario.

Como sinte para líneas de bajo o solos con todo tipo de glide, disparo repetitivo de la envolvente, y tantas otras opciones, el PRO-1 es espectacular. De nuevo, es bastante versátil gracias a las capacidades de modulación y expresión, poco comunes. Puede hacer muchas cosas típicas de los analógicos, como la creación de sonidos percusivos. Vince Clark hizo un uso indispensable del Pro-One en álbumes del grupo Yazoo  y de otros tantos. El género Synth-Pop es tan solo uno de tantos géneros en los que el Behringer PRO-1 encaja a la perfección.

El retorno de un viejo amigo

Ha sido un placer repasar los clásicos sonidos del Pro-One. Como módulo de sobremesa,  el Behringer PRO-1 resucita esos sonidos en un modo compacto y muy asequible. No se echa de menos el teclado, el original era muy delicado y daba muchos problemas por culpa de los contactos tipo J-wire que terminaban por doblarse y romperse (en las últimas versiones, Sequential sustituyó el sistema J-wire por contactos de goma). La implementación del patching y la posibilidad de configuración en formato Eurorack extienden brutalmente la capacidad sonora del PRO-1.

Por $349 USD, el modesto precio del PRO-1, es alrededor de una cuarta parte de un Sequential Pro-One de segunda mano.  Se nota su construcción robusta, y no veo por ninguna parte que Behringer haya escatimado costos en su producción. El PRO-1 está listo para proporcionar auténtico sonido analógico a toda a nueva generación.

Precio: $349 USD

Website: behringer.com

— Traducido por Lorenzo Fuentes

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